Autor: Jorge Sergio
Desde Jerez de la Frontera, La Jambre representan la búsqueda
de las raíces musicales andaluzas. Recopilando la música
que se cantaba en festejos, celebraciones o simplemente en la
vida cotidiana y dotándola de un enfoque personal, el grupo
nos demuestra que en Andalucía no sólo de flamenco
vive el hombre.
¿Qué es o quienes son La Jambre? ¿Cómo
se formó el grupo?
La Jambre es un grupo de músicos y amigos con variedad
y peculiaridad musical en cada uno de sus componentes, pero con
una idea homogénea de querer y desear desarrollar la música
tradicional andaluza bajo una nueva perspectiva. Nos basamos fundamentalmente
en las músicas y ritmos de nuestros ancestros, pero también
haciendo guiños a músicas que nos agradan, ya bien
por afinidad personal (o grupal) o también porque aunque
no tengan sentido histórico ni regional nos gustan y disfrutamos
con ellas.
Tratándose pues, de un grupo andaluz, y que basa su música
en tradiciones andaluzas... ¿Es acertado decir que en Andalucía
hay más que flamenco?
Por supuesto. El flamenco es simplemente una forma más
de interpretar las músicas de tradición, de quién
sabe qué origen, que aparecieron por Andalucía.
Ahora bien, esta interpretación, que ha perdido el carácter
coral, ha sufrido una gran evolución y desarrollo, por
la gran expectación que levanta al haber llegado a esos
límites tan sublimes de expresión.
Además, es normal que en una comunidad tan extensa y con
una historia de mezcla cultural tan diversa como la nuestra, existan
múltiples estilos y variedades musicales. Dentro del mismo
flamenco que se hace en Andalucía, por ejemplo, el de Jerez
se difiere del de Granada y, aunque tengan lazos de unión,
también existen diferencias. E incluso dentro de la propia
Jerez hay quién distingue entre el flamenco que se hace
en el barrio de Santiago y el de San Miguel.

No obstante, nosotros hemos tratado de recuperar ese otro gran
pilar de la música tradicional andaluza (pero más
olvidado) que es la de tradición no flamenca o, en la mayoría
de los casos, de tradición pre-flamenca, pero dándole
un toque más actual en arreglos e instrumentación.
Quizás es pretencioso pensar que podéis explicar
con palabras cómo es vuestra música a la gente que
esté leyendo ahora mismo y que no os haya escuchado nunca,
pero ¿podéis intentarlo?
Bueno más que pretencioso es raro. La música no
se puede explicar…, se siente más bien, pero por
intentarlo que no quede. Sería otra forma más (muy
sui generis) de interpretar nuestras músicas de raíz.
Sostenida sobre una formación de base rock (entiéndase
sólo como concepto) y coloreada con instrumentos variados
de corte tradicional de diferentes lugares. Si nos ponemos poéticos,
diríamos que intentamos captar el espíritu de nuestras
canciones tradicionales y amalgamarlo con el alma de un sentido
musical y rítmico que a nosotros nos puede evocar.
De todas formas, si los lectores nos quieren escuchar, en nuestra
web (www.lajambre.com) o en nuestro myspace (www.myspace.com/lajambre)
disponen de un muestrario de nuestros temas y que ellos decidan.
¿Hacen falta más apoyos a los grupos como vosotros?
Creemos que nosotros tenemos el apoyo suficiente, tanto de instituciones
como de público y difusión. Pero nunca está
de más. Por pedir que no quede… El gran problema
es que hoy día se hace música para olvidar la vida
cotidiana, centrada en la diversión pasajera fácil.
Es un poco panen et circenses y se da al pueblo lo que se sabe
que lo va a entretener pero a la vez alienar.
La música en estos días en muchísimos casos
no es cultura, es sólo divertimento. Y lo curioso es que
ambas cosas no deben estar necesariamente reñidas. En este
sentido, tal vez se podría hacer más desde las instituciones
y los medios de comunicación por fomentar las músicas
tradicionales porque pueden aunar (y de hecho lo hacen), ambos
conceptos. Y no sólo en grupos como nosotros.

¿Creéis que hay un boom en España, en general,
de grupos tradicionales, folk, etc, en estos últimos años?
No en Andalucía, donde prácticamente estamos solos.
Se pueden contar casi con una mano los grupos folk de Andalucía
(Contradanza, de corte más cantautor, los granadinos de
Lombarda, Aliara en Córdoba o los pioneros como Andaraje
o Almadraba, casi desaparecidos), y donde los grupos de corte
folkie que salen aquí no tienen la inquietud de arreglar
canciones tradicionales de su tierra, quedándose en meros
reproductores de músicas norteñas.
¿Qué importancia tienen los instrumentos específicos
que utilizáis en vuestra música? ¿Podríais
encontrar la misma orientación musical si tuviesen que
desaparecer, digamos, la mitad de instrumentos de vuestro grupo?
El gran abanico tímbrico del que disponemos, nos permite
recrear los ambientes musicales que nos inspira cada tema tradicional
que asaltamos. El grupo hace así un trabajo de mezcolanza
tímbrica importante, donde se busca un sonido formado por
instrumentos concretos y que a veces no se interpretan como tal,
por y para bien del resultado final. Por ejemplo, la trompeta
no actúa siempre como instrumento solista de metal en todos
sus sentidos. También nos servimos de ella para acompañar
armónicamente, crear efectos, simular otros instrumentos
bajo técnicas que el propio instrumento a priori no presenta,
pero que se pueden hacer, como cuartos de tonos imitando al Ney,
etc.
Es decir, no pueden desaparecer instrumentos. En algunos temas
si se omiten por que creemos que no es el momento, pero no es
permisible para nuestro grupo el que desaparezcan, más
bien al contrario, ya que estamos abiertos a la entrada de nuevos
sonidos, pero siempre intentando buscar el timbre adecuado para
cada tema, como hemos señalado.
En definitiva, sin todo este apoyo instrumentístico, volveríamos
a los estilos primitivos del Folk andaluz de grupos como los anteriormente
citados (Andaraje o Almadraba) que tenían la valentía
de enfrentarse a un repertorio tradicional con lo mínimo
(ritmo y armonías básicas, buenas voces y tó
la gracia del Sur), y que si bien no desarrollaban una folklorización
muy elaborada, ofrecían las músicas recopiladas
por ellos mismos en estado casi puro (enhorabuena); no sabemos
si seríamos capaces nosotros de eso.
Hablemos de Las Lunas de Astarté, vuestro último
trabajo. Ya lo presentasteis a finales de año en Sevilla…
¿Es un paso adelante con respecto a vuestros trabajo anterior,
llamado Saltalindes?
Cada uno de los elementos del grupo ha sufrido un proceso de
maduración en su forma de abordar nuestra música
tradicional, además de haber eliminado prejuicios sobre
como se ha de folklorizar un tema popular. Esto, unido a que siempre
hemos hecho las cosas a nuestro antojo, hace que Las Lunas de
Astarté sea un disco más personal, íntimo
y más andaluz, dejándonos llevar por el influjo
de nuestra propia tierra. El grupo se empieza a reconocer así
mismo; la escultura ya está cogiendo la forma que nosotros
buscábamos y además sorprendiéndonos gratamente
a nosotros mismos con aspectos que no nos habíamos siquiera
planteado, pero que Euterpe, siempre generosa, nos regala.

¿Tenéis planificados conciertos durante el 2008?
Si, no nos podemos quejar. En los últimos dos meses ya
hemos tocado en Sevilla en el concierto de presentación
del disco, en la fiesta de las cuadrillas de Barranda y en el
Folkinvierno de Las Rozas. A fecha de hoy tenemos cerrados algunos
conciertos para verano como en Logroño (Alberite Folk),
Vejer de la Frontera y la Muestra de Folk de Valgañón
(La Rioja). Y tenemos algunos más medio apalabrados por
ahí. Lo cierto es que este año se presenta bien
de conciertos teniendo en cuenta que cuando normalmente empiezan
a llamar es sobre primavera y este año ya tenemos varios
cerrados cuando aún hace frío.
¿Os resulta divertido tocar en directo? ¿Notáis
la comunión entre vosotros y el público en las actuaciones?
Sin duda es casi lo mejor, añadiendo el componer y estructurar
los temas al inicio de un nuevo proyecto. Suele haber casi siempre
muy buenas vibraciones entre nosotros y el público. Piensa
que nos desnudamos delante de gente que no conocemos, damos todo
nuestro ser manifestado en nuestra música, pero el público
a día de hoy es muy receptivo a nuestra propuesta y también
ellos se desnudan ante nosotros.

No obstante, en ocasiones tenemos la sensación de que
hemos introducido en nuestros arreglos elementos que no son aún
inteligibles en el desarrollo de un tema tradicional, pero estas
experimentaciones las defendemos a muerte pues somos muy dueños
de nuestra personal interpretación de la tradición.
Este carácter experimental puede a veces ser sorprendente
positiva o negativamente entre el público, pero hay un
indicativo claro de calidad: los niños disfrutan en nuestros
conciertos.
¿Proyectos para el futuro?
Mejorar técnicamente como grupo y, sin duda, nuevos temas.
Tenemos jambre de seguir experimentando y seguir trabajando sobre
la base de la música popular, de seguir aprendiendo de
ellas y disfrutarlas.
Por cierto, y ya para finalizar, ya que lo mencionáis…
¿Por qué el nombre de La Jambre?
Por los tiempos del hambre, en andaluz la jambre. Como decimos
en nuestra web, en ésta época, que aún recuerdan
los no tan viejos, la música se definía por su carácter
popular; los temas, en su mayoría cantados, eran interpretados
en infinidad de celebraciones y festejos en un tiempo en que no
existían televisores, ni móviles, ni frigoríficos,
ni aparatos de música, y la vida cotidiana, aunque más
pobre, estaba llena de contacto humano, solidaridad y unas tremendas
ganas de diversión.
¡Muchas gracias! Habéis sido muy amables…
Gracias a tí, y a todos los que os dedicáis a fomentar
las músicas tradicionales que, en los tiempos que corren,
tiene un mérito extraordinario. Enhorabuena por tu labor
y muchos ánimos.
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